Jorge A. Estrada
Por más que anhelemos equilibrio y claridad, existen fisuras que nos recuerdan que siempre hay realidades más oscuras. Grietas por las que se filtran el miedo, la angustia y todo lo que llamamos extraño, incomprensible o inquietante. Las manos dormidas son trece relatos que parten de situaciones cotidianas, pero que en algún punto se distorsionan para recordarnos que lo perturbador es también parte de nuestra realidad. 10