Cristina Lobo / Manuel Rodsua
Toda aproximación desprovista de esquemas eurocéntricos a la civilización Akan constata una premisa ineludible: la tierra no se posee, se habita como un fideicomiso sagrado. En las latitudes de África Occidental y en el seno de la Confederación Ashanti, la corteza terrestre jamás fue concebida como un sustrato inerte, una superficie geométrica susceptible de apropiación privada o una mercancía enajenable bajo los dogmas del derecho de propiedad. Por el contrario, en la memoria cosmológica que nutre a este pueblo, la tierra es el cuerpo inmanente y sintiente de Asase Yaa: la matriz generativa del lodo, la depositaria implacable del orden moral y el término escatológico inexorable al que toda carne modelada en arcilla debe regresar para saldar su pacto originario.Este tratado de antropología jurídica, historia de las religiones y ecología profunda desentraña los cimientos de una metafísica donde la geología, la justicia consuetudinaria y la soberanía política operan como un solo organismo indisoluble. A través de un análisis riguroso y sistemático, se restituye la densidad conceptual de un monismo pluralista que abarca desde la fractura primordial entre el firmamento y el suelo hasta los mecanismos de la diarquía matrilineal,donde la autoridad constitucional de la Reina Madre actúa como tribunal moral supremo frente a la espada secular.Desde las técnicas neuroacústicas y la etnobotánica extática del sacerdocio Akom hasta los juicios por juramento sobre el lodo, los secretos de la selva virgen, los pactos territoriales de los Taburetes Negros y la épica resistencia anticolonial liderada por Yaa Asantewaa en defensa del Taburete de Oro, esta investigación rescata la lucidez de una civilización que comprendió que ninguna sociedad perdura si quebranta el pacto sagrado con el suelo que sostiene sus pasos.Cristina Lobo & Manuel Rodsua articulan una obra exhaustiva y deslumbrante, indispensable para comprender la ontología ctonia de África Occidental y la inquebrantable vigencia de la ley de la tierra.